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Alto el fuego:
Batasuna va a quedarse sin mesa
Ahora que ya sabemos que descendemos de un
pez (los piscis ya teníamos una ligera sospecha) y que el huevo
fue anterior a la gallina (esto último lo acaban de afirmar en
Londres un científico, un filósofo y un avicultor), a lo mejor
estamos en condiciones de saber cómo va a acabar el llamado “alto
el fuego permanente”, ese que parece haberse gestado en la
trastienda de una peluquería.
Lo que vamos a saber muy pronto es si la
Batasuna ilegalizada, pero crecida por las últimas lluvias
nacionales, es más fuerte que el Estado de Derecho debilitado por
los últimos truenos nacionalistas, ya que Permach ha dicho que si
encarcelan a los miembros de esa mesa de negociación que se han
inventado para protegerse, lo que tiene su gracia ¿no? ¿De qué
materia la han hecho? De carne de presidio ¿Usted cree? Sí ¿Y
usted no? Que si encarcelan a los miembros de esa mesa
autoconstituyente y autoconstituida, digo, el proceso de paz
sufrirá un bloqueo inmediato ¡Clak! Como si fuera el resbalón
de una puerta. Ya lo advirtió Otegui hace unos días: “el
momento es de extrema gravedad. Y no me vengan con más recaditos
sobre el Estado de Derecho, aquí lo que hay que hacer es sentarse
a una mesa política para resolver “el conflicto”” ¡Ay, el
conflicto! Si uno supiera lo que es el conflicto... Aún no me he
enterado muy bien de lo que es el helecho diferencial… ¿No es
la lengua? No, es más que la lengua ¿No es el Barça? No, es
más que un club ¿No es Maragall? Puede ser, puede ser, por lo
menos hay algo que rima… Ya está, el hecho diferencial eres
tú, Pascual, el encanecido hombre asimétrico…
¿Se creerá en serio esta gente que los
jueces son funcionarios a las órdenes del Gobierno de turno? No
sé ¿Y qué me dice usted de Conde-Pumpido, alias el propulsor de
la vaselina, el que recomienda que las cosas de la justicia se
encaminen por los derroteros de la circunstancia de Ortega y
Gasset y por el yo de la oportunidad del momento, que siempre
pintan calva? Pero Pumpido representa a la Fiscalía, no a la
Judicatura ¿Es que no lo pueden entender? Pues no, ya ves, porque
ellos realmente no han aprovechado la cárcel para estudiar, como
Eleuterio ¿El de la vaca? No, El Lute. Ellos aprovechan la
cárcel para alimentar a los presos con la zanahoria de un futuro
de ensueño en una Arcadia gloriosa, llamada Euskal Herría, un
territorio que, a poco que nos descuidemos, incluirá incluso a
Siberia ¿Estás en lo que te quiero meter? No, pero me quito de
en medio, por si acaso.
Lo gracioso, porque esto es muy gracioso,
sin duda, no es que Otegui o Permach digan una cosa o la otra,
dado que estos chicos son de párroco personal e intransferible y
pueden decir hasta misa, si se lo proponen. Lo gracioso es que
Ibarretxe oficie de telonero de fondo. Un fondo de estado libre
asociado, pero sin socios, en el que ve que se ahoga en soledad,
criatura muy poco primorosa, y quiere llamar la atención sobre
sus barcos hundidos: “pues estos tienen razón, oye, no se puede
encarcelar a Batasura a la vez que hablas con ETA. Los vascos y
las vascas no lo van a entender, pues es una contradicción en los
términos”
Mientras tanto, el flamante Ministro del
Interior anda un tanto desorientado, el pobre. Le han sacado de
sus aposentos (por abandono de Bono y corrimiento de Alonso),
desde donde se despachaba a sus anchas sin mayor responsabilidad
personal, y se lo han llevado al interior de la jungla. Y es que
“Mejor era cuando pensabas que me necesitabas. Y ahora veo que
no” Y un día dice esto, otro dice aquello: “No sé lo que
pensar, no sé lo que decir”. El caso es que hace sólo unos
días aseguró que las uvas no estaban maduras, igual que dijo la
zorra de aquella otra fábula, después rectificó para decir que
la verificación estaba ciertamente verificada y que el buen
verificador era el Zapatero prodigioso, que todo lo andaba con sus
zapatos blancos de Caperucita roja, que son los que utiliza para
entrevistarse con el lobo feroz: “Por favor, señor lobo, no
moleste más a las ovejas. La paz sea con ellas, contigo y con la
abuelita”. Finalmente, el ministro Rubalcaba se ha visto en un
apuro y ha terminado guareciéndose en la Ley de Partidos, esa que
usan y tiran como compresas de urgencia de Carrefour.
¿Y qué hace el PP, mientras todo esto
pasa, pasa, pasa y yo no sé lo que pensar? Pues mira, unos dicen
que está haciendo la Kama y otros el Sutra. “Y entre las dos,
yo me pregunto ¿cuál de las dos será mejor?” No sé “Mejor
era cuando decías que también me querías” Los Zaplana y los
Acebes, esperando ver pasar el cadáver de su enemigo, que es
Rajoy. Y Rajoy, entre Pinto y Valdemoro, entre discurso teórico y
realidad constatable y verificada, apoya pero no ahombra, dice sí
pero no, vive sin vivir en él y tan alta vida espera que muere
porque no muere…Tal como tiene las cosas, unos tirándole de la
manga del Mar Menor y otros poniéndole el freno de las siete
pastillas, lo más fácil es que esté pensando algo así: “Corre
la garza fugaz / vuela el ciervo veloz / Y yo que soy de Badajoz /
ni corro ni vuelo ni hostias”
Yo creo que el único que tiene claras las
cosas es Fernando Grande-Marlaska, el Juez. Lo veremos la semana
que viene.
Mariano Estrada
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