En
la época de esta carta, Patricia era una joven de 18 años que había
empezado periodismo en Valencia. No creo que los lectores necesiten mayor
orientación para leerla.Queda
claro incluso queel
escribidor es su padre...
Querida
Patricia:
Este
del carteo, llamado también epistolar y ahora un tanto en desuso, es un género
literario al que le va bien la distancia. Y la distancia, que para cierto
tipo de amor es el olvido -dice una canción-, en nuestro caso es
justamente su antítesis pues,montescos
o capuletos,nosotros somos
de una misma familia... Así que me he puesto a escribirte, ¿qué podía
hacer si, yendo tú de compras, has hecho inoperante el teléfono? Además,
como género literario, el teléfono es El
último de la fila.¿No? ¡Y es que canta tanto!...
Querida Patricia: Creo que entenderás este exordio que, en términos
generales, debería significar una rotura del hielo. Otros lo rompieron así:
"Querido amigo, carta te escribo, si no estás muerto estás
vivo" O así: "Querida hija: espero que al recibir esta carta
estés bien de salud; nosotros bien, a Dios gracias" (Este último,
que tiene aromas antiguos, es el modo católico, apostólico y romano de
toda la vida. ¿Para qué esforzar el magín si el hielo va a romperse lo
mismo con un encabezamientoinventado?)
Lo cual que ya podemos entrar en materia (Ésta es una expresión
umbraliana que, al margen de su corrección, a mí se me indigesta
bastante). Si se tratara de novelar, y lo hiciéramos de una forma
ortodoxa, estaríamos entrando en el nudo. ¿Te apetece un nudo gordiano,
corredizo, marinero...? Claro que algunos escritores del momento se han
empeñado en ocupar las librerías con sus moldes rotos. Así,hay novelas en las que todo es exposición, novelas en las que todo
es desenlace y novelas donde sólo hay negación de los cirios. Habrá que
volver a Camilo José Cela,
que, con la naturalidad de la que hace gala (y Gala
también), se echó el siguiente piropo : "Se puede novelar más,
pero no mejor". Y es que, como ves, desde que Unamuno
inventó la "nivola", cada uno se lo monta a su aire. Algunos,
incluso, Donde da la vuelta el aire,
que ese es el caso de Torrente
Ballester.
¿Y cuál es entonces la materia? Pues la materia... eres tú, que diría Gustavo
Adolfo Bécquer. ¿Acaso no me pediste que te escribiera una carta? ¿O
es la propia carta, la materia? ¿El amor, quizás, un amor de padre que,
sosegado y sereno, no está abocado a la tragedia ni al olvido? ¿Un amor
de hija que la distancia abrillanta y engrandece? ¿La soledad tal vez,
tal vez la morriña? ¿Otro tipo de amor, el que hace "desmayarse,
atreverse, estar furioso" y tú estás en edad de sentir y acaso
sientes? ¿La amistad, los exámenes, el compañerismo?... Estos, y otros
muchos, han sido, son y serán asuntos propios de novela, es decir,
asuntos de la propia vida que la novela reordena, adecúa, transforma yofrece luego al lector como alimento. Por eso suelen ser
extremados, hiperbólicos, descomunales o pantagruélicos (Pantaguel es el
protagonista de una novela de Rabelais).
Lo normal no engorda al lector que, siendo él un corte de normalidad ,
necesita elevarse sobre sí mismo para ser alguna vez protagonista. Así,
la vida es evasión o sucedáneo allí donde no podemos vivirla en carne
propia y en su total intensidad.
Querida Patricia: como ya hizo Unamuno con la novela, te he escrito una
carta explicándote lo que es una carta. Y me he sentido bien sabiendo
que, a pesar de ser "diferente" a las anteriores, vas a leerla
con gusto. Que las musas de la Universidad inspiren tus exámenes de
febrero y que te sirvan de alfombra las innúmeras flores de Valencia.
(Magnificación de un amor familiar que, en otros tiempos y a modo de
despedida,solía ser
de esta forma: "Por la presente, nada más, recibe el cariño de tus
padres y hermano, que lo son... Rosa,
Mariano y Daniel ").
Recuerdos a tus compañeras de pis...
La Vila Joiosa, 18-01-97
Mariano Estrada, your Daddy
P.D.
(Antiguamente,las cartas solían
llevar una posdata, también llamada escolio, que era algo así como un
reservado para apuntillar los olvidos: "Mamá dice que comas, que te
abrigues bien y que no te acuestes muy tarde"). Por cierto, he visto
a María esta mañana; yo
pasaba en el coche y, a causa de la velocidad, no me ha dado recuerdos; no
obstante, me ha dicho adiós con la mano y yo intuí en su saludo y en su
cara soleada y sonriente un pensamiento hacia tí...
Otros
documentos en esta sección:
Paisajes Literarios. La Web de Mariano Estrada.
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