Las
promesas de un dinero fácil, que, con la anuencia de la Administración,los promotores de centrales eólicas han ido dejando caer
sibilinamente en los pueblos para que las recogieran los alcaldes,
correligionarios y titulares de terrenos de los que llaman inservibles
porque sólo son parte de un paisaje que “no vale para otra cosa que
para el ensimismamiento de los señoritos y la distracción de los ojos de
los desocupados”. Tales promesas, digo, han hecho que la gente de muchos
pueblos, desconocedora de los efectos colaterales y secundarios, se haya
puesto a favor de una implantación aberrante e indiscriminada de las
mencionadas centrales eólicas.
Cuando
supe que algunos promotores desalmados iban a llevar esta epidemia a los
montes de Velilla, que son de roble y de lobo, quise advertir del desastre
a mis queridos paisanos mediante la publicación de esta carta en un medio
de comunicación de Zamora.
CARTA A LOS VECINOS DE MUELAS DE LOS CABALLEROS
Queridos amigos:
Hace
unos meses, a la vista de las extensas roturacionesefectuadas
en los montes de Velilla, y tras la información recibida de que iban a
repoblarlos de pino, yo escribí un artículo titulado: "Velilla,
repoblaciones a la trágala". Sin embargo, hoy parece ser que la
finalidad no era exactamente la reforestación sino la implantación en la
zona de un parque de molinos eólicos, lo cual es infinitamente más
grave.
En las actuales circunstancias, en las que la desertización es un hecho
terrible y mundialmente reconocido, ¿no convendría cuidar esos pequeños
reductos, que en este caso son de virginidad y de roble?¿Se han
preguntado los vecinos del entorno de Muelas qué va a pasar con la masa
forestal, que especialmente en Velilla es de una belleza extraordinaria,
de un valor ecológico indiscutible y casi del linage del milagro? ¿Se
han preguntado los cazadores como Delibeslo que va a pasar con las liebres, los corzos, las perdices, los
jabalíes... con la fauna toda? ¿Y los meleros, se ha preguntado qué va
a pasar con sus laboriosas abejas? ¿Saben los vecinos de Muelas que, si
los molinos son muchos -lo cuál es más que probable-, van a interferir
el silenciode sus noches y a
zumbar eternamente en sus vidas?
Administrativamente, no sé en que punto se encuentra ese proyecto
aberrante. Es de esperar que quienes tengan que realizar los preceptivos
estudios sobre el llamado Impacto Ambiental y dictaminar al respecto
tengan un mínimo de sensibilidad -que en este caso va ligada al sentido
común-, para darse exacta cuenta de que el rincón del que estamos
hablando es de una belleza infrecuente, sin duda uno de los más bellos de
España. Resulta incomprensible que habiendo en nuestro variado territorio
una herida tan grande de aridez y de desierto, a alguien se le ocurra
profundizarla mediante la colocación de una plaga de molinos eólicos
precísamente ahí,en uno de
los pocos lugares en que la naturaleza mantiene intacta su fauna y su
flora.
Por otra parte,¿Dónde está
el beneficio? ¿Vamos a arriesgar el patrimonio natural, que es lo único
que tenemos para asegurar el futuro,por unas tristes migajas? ¿Y después de eso qué, pasaremos el
resto de los días contemplando la desolación de tan ignominiosa
hipoteca?
Desde este rincón hermoso de Villajoyosa, llamado Montiboli, en el que he
hecho una casa blanca que mira al mar de frente-como creo que hay que mirar a la vida-, os quiero decir que lo que
pienso y lo que digo es de mi exclusiva cosecha, que ni aquí ni ahí sigo
consignas ni dictados, que el interés que tengo por Muelas no tiene otra
fuente que el amor, que el paisaje de la zona es el paisaje de mi niñez y
que el roble, con ventaja sobre el almendro,es el árbol en el que se regocija mi alma. ¿Cómo voy a
inhibirme, dejando que prospere ese ciego rebaño de molinos y sus
consecuentes perturbaciones eólicas?
En resumen, ¿son de algún modo necesarios esos fantasmas aspados? De
ninguna manera. Muelas necesita actividades que aseguren la existencia
desahogada de las familias que han de darle el futuro. Yo no tengo duda de
que esas actividades, siendo la nuestra una sociedad de servicios, tienen
su concreción en el turismo. Un turismo realmente posible que los molinos
eólicos no harían otra cosa que ahuyentar para la eternidad. Y la
eternidad es muy larga.
Mariano Estrada, 19-12-99 .
Otros
documentos en esta sección:
Paisajes Literarios. La Web de Mariano Estrada.
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