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Navidad: la fotografía y la lírica

¿Hay una Navidad diferente cada año o podíamos decir que las Navidades son siempre las mismas? Yo creo que si miramos las cosas con rigor, objetividad y perspectiva, llegaremos a la conclusión de que, para bien o para mal, la transformación que ha sufrido la Navidad a lo largo de los últimos años es realmente notoria. Por ejemplo: si analizáramos las navidades de 1959, sin duda llegaríamos a la conclusión de que eran más familiares, más recoletas, más íntimas, más pobres, más espirituales y más religiosas que las navidades actuales. Y que las Navidades actuales son más aparentes, más desaforadas, más paganas, más exteriorizadas, más consumistas y más materiales que las Navidades de 1959. ¿Esto es bueno o es malo? Depende para quién. Para los que negocian con el juguete o el cava seguramente es muy bueno. No opinarán lo mismo los que entregan su alma a la meditación y viven la fiesta en el espíritu. ¿Qué es lo que opino yo? Eso importa muy poco, la verdad,  pero no voy a rehuir la pregunta: en los años gozosos de mi niñez, la Navidades eran muchas cosas fantásticas: los padres, los hermanos, los abuelos, el hogar, la lumbre, los perros, los gatos, los zapatos, la ilusión, la nieve… Ahora se resumen en dos: Noche y Buena. Lo demás es parafernalia y desafuero. Evidentemente, “nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos”. El futuro es de los jóvenes. ¡Aleluya!

 

Charo. Patio de la casa familiar. Foto JM Piña

Un abrazo y ¡¡¡Felices Navidades!!!

Navidad: la fotografía y la lírica

Cuando estaba en activo, Fernando Medrano felicitaba a sus clientes con unas tarjetas de Navidad en las que solían ir juntas la fotografía y la lírica. Dejo aquí aquellas en las que yo puse la lírica.

Foto de Fernando Medrano
Miro los campos exteriores,
donde un cuerpo de luz convaleciente
ha dorado la espiga.

Y regreso hacia ti, porque tus manos
me llaman con la fuerza
de una apacible intimidad.

 
 
Foto de Fernando Medrano
 
En todo lo que fuimos:
madera, caña, barro,
abrazo, voluntad, deseo…
hoy se posa la luz
como esperanza
que nace de la ruina.
 
 
 
 
Foto de Fernando Medrano
 
Me pesa en la memoria esa agonía larga,
esa sombra de tiempo y de verdades viejas;
ese tálamo ausente, esa luz extinguida,
esa oscura certeza de cuerpos enlazados.
 
 
Foto de Fernando Medrano
 
Como el mar a esas muchachas,
la Navidad nos acerca
la blanca flor del recuerdo.
¿No veis un campo de paz
en los rumores
que arrastra esa nieve silenciosa?
 
 
Foto de Fernando Medrano
Y el mar les preguntó por el misterio
íntimo de las caracolas.
Pero ellas prosiguieron en cuclillas,
saturadas de amor,
recogiendo la luz de sus vestidos…
 
Foto de Fernando Medrano
Soledades viejas, ensoñaciones heridas.
Ruinas de intimidades desvencijadas…
En las grietas del tiempo,
ya sois brotes de luz,
amaneceres claros donde el espíritu pace.

 

Foto de Fernando Medrano
Una barca sin nombre, un mar en calma,
dos auroras de luz
que derraman estrellas de inocencia…
¿No es motivo bastante para
                                       amar la vida?
 
Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

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