Frases y versos: jirones de la vida 35

Frases y versos: jirones de la vida 35

1.- Quienes se valen del dinero para esclavizar a sus semejantes, llevan los sentimientos congelados en un arcón de oro. De ahí solo los sacan para pasear con los suyos por la ancha avenida de los lingotes.

2.- Morir de amor tiene la ventaja de que de esta muerte se vuelve, aunque sea con un desgarro en el corazón. Lo malo es morir de verdad, porque entonces la resurrección tiene un juicio previo y la justicia divina es muy lenta.

Frases y versos: jirones de la vida. 34

Frases y versos: jirones de la vida. 34

1.- El pensamiento corrompido jamás podrá forjar una estructura sana para el Estado. Y, sin ella, la sociedad será siempre perversa e injusta.

2.- ¿Cómo creer en la justicia si hay personas que pueden ser juzgadas por magistrados que le deben el cargo a su partido?

3.- El poder y el dinero viven instalados en la corrupción de forma permanente. Las instituciones y la política se han puesto a su servicio con un obsceno descaro. Solo los ciudadanos podemos dar un giro hacia la honradez hasta lograr que se restablezcan la dignidad y la justicia.

Frases y versos: jirones de la vida 1

Frases y versos: jirones de la vida 1


1.-¿Y qué es la poesía, sino el don inestimable que nos permite seguir siendo inocentes?

2.- Cuando el dolor se yergue sobre dos corazones que disputan, el triunfador es siempre la derrota.

3.- Te dije: vete, pero quise decir que te quedaras. El problema empezó cuando realmente te fuiste y yo ya no pude convencerte de que las palabras de mi boca habían traicionado por orgullo los sentimientos de mi corazón.

Frases y versos: jirones de la vida. 33

Frases y versos: jirones de la vida. 33

1.- Sueño y realidad. - El sueño nos permite subir a las estrellas y a la luna, acampar bajo los árboles del paraíso o pasear por los confines uránicos del universo. La realidad nos obliga a trabajar durante once meses al año para que, finalmente, podamos amontonarnos en una playa durante unos cuantos días.
Posdata: se exceptúan los parados y los ricos. Los primeros no dan para el análisis y los segundos disponen de paraísos artificiales y van sobrados de éxtasis.
Conclusión: la realidad es la apisonadora de nuestros sueños. Los parados viven al margen de los mismos y los ricos se los fabrican a su santísima voluntad y a su real conveniencia.